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DESCANSO

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#7

¿Cuál es el verdadero día de reposo?

¿Sábado o domingo?

15 razones bíblicas prueban que es el séptimo día, el sábado

 

Hay múltiples razones bíblicas, que prueban que el verdadero día de reposo, instituido por Dios es el séptimo día, el sábado.

Desde la creación hasta la eternidad

 

En el comienzo Dios bendijo y santificó el séptimo día.

Recordemos una vez más el texto desde cuándo nos muestra que Dios estableció el descanso sabático. Fue en el mismo origen del hombre mucho antes que existiera el pueblo de Israel.

 

1. En la creación

 "Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación" Génesis 2:2-3.

 

2. Es uno de los 10 mandamientos

¿Se cansa Dios? No. Entonces, ¿por qué descansó? Para darnos un ejemplo.

La Biblia no informa que haya bendecido ni santificado ningún otro día.

¿Qué significa santificado? El diccionario dice: Consagrar o dedicar algo a Dios. El hombre se ha olvidado de su Hacedor y ha inventado sofismas sobre el origen del hombre.

Dios quiere que lo honremos como creador, en la Biblia nos indica:

"…y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" Apocalipsis 14:7.

 

El cuarto mandamiento muestra cómo honrar a Dios como Salvador

El Sábado también conmemora la nueva creación, porque fuimos esclavos del pecado y somos libertados mediante Cristo (Deuteronomio 5:15). En Él descansamos, al ser reconciliados con Él, es un preludio de la vida eterna (Hebreos 4:9-11).

Los 10 mandamientos fue lo único escrito por el dedo de Dios, nos muestra su importancia.

Su material, dos tablas de piedra, son símbolo de eternidad, este material no se deteriora, esto muestra que es válido eternamente. El sábado es el cuarto mandamiento de esa Ley. Recordemos lo que dice el cuarto mandamiento.

"Acuérdate del sábado* para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó" Éxodo 20:8-11

(Versión Reina-Valera 1995. En algunas versiones dice "día de reposo", pero hay un * que aclara abajo "aquí equivale a sábado")

 

3. El sábado es una señal de identidad entre Dios y su pueblo

Una de las preguntas más habituales y que más carcome la felicidad de una persona es acerca de su identidad. El sentirnos parte de algo o alguien es uno de los componentes de la felicidad. Y precisamente el santificar el sábado como día del Señor trae consigo una identificación con el pueblo de Dios y con Él mismo.

"Y les di también mis sábados, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová, que los santifico" Ezequiel 20:12.

Ya no hay que deambular en busca de nuestra identidad. No hay que correr de aquí para allá en busca de algo que nos diga quiénes somos. Somos de Dios, que nos santifica. Él es nuestro Padre, él es nuestro Dios.

"Y santificad mis sábados y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios" Ezequiel 20:20.

 

4. En esta señal, o sello, Dios se identifica, pues un sello tiene tres características

¿Por qué el sábado es la señal o sello de Dios? Porque tiene tres elementos que identifican un sello: Nombre, Cargo y Dominio. Esos tres elementos los encontramos en el cuarto mandamiento, del sábado.

Nombre: «Jehová tu Dios»;

Cargo: «Creó», Creador;

Dominio: «Los cielos y la tierra» (Éxodo 20:8-11).

Guardar el sábado es una señal de lealtad a Dios pues ¡honramos a quien realmente lo merece! ¿Te sientes identificado con Dios? ¿Es Dios parte integral de tu vida? ¿Le obedeces aún cuando eso vaya en contra de tu opinión, o la de la mayoría? ¿Eres sumiso a Dios, o formas parte de aquellos que se rebelan contra Él?

¿Te has puesto a pensar que Cristo se humilló, tomó forma de siervo y se sacrificó, hasta la muerte de cruz, porque la Ley de Dios es inquebrantable? Siendo que el sábado, es parte integral de la santa Ley de Dios, ¿consideras que podría haber sido anulado, cuando en realidad forma parte de la justicia que Dios espera ver en ti? Recordemos el texto:

"¿Luego invalidamos la ley por medio de la fe? ¡En ninguna manera! Sino que afianzamos la ley" Romanos 3:31.

Luego el mismo apóstol Pablo agrega:

"Dios, enviando a su propio Hijo... condenó al pecado en la carne, para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros" Romanos 8:3-4.

 

5. El sábado fue observado como día de descanso, antes que fuese dada la ley en el Sinaí. Así lo relata Éxodo 16:15, 21-30.

Lo demuestra el milagro del maná, alimento que aparecía en el suelo del desierto cada mañana y debían recoger solo la cantidad que podían consumir. Si lo guardaban para el día siguiente se descomponía, mientras que cada sexto día caía doble porción de ese alimento y no se dañaba si lo guardaban para el sábado porque ese día no caía.

"Él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es sábado, el día de reposo consagrado a Jehová; lo que tengáis que cocer, cocedlo hoy, y lo que tengáis que cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobre, guardadlo para mañana" Éxodo 16:23.

Desde ese tiempo, nunca fue modificado el orden semanal en el antiguo calendario judaico, ni tampoco en nuestro calendario, por eso sabemos que el sábado que Dios santificó en la creación es el mismo día sábado que tenemos hoy.

 

6. Mi día santo

Dios a través del profeta Isaías muestra cómo lo considera, llamando al día sábado "mi día santo".

"Si retraes del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas «delicia», «santo», «glorioso de Jehová», y lo veneras, no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras" Isaías 58:13-14.

El texto anterior, el versículo 12, predice que el verdadero pueblo de Dios restaurará «los cimientos de generación en generación», ese cimiento es la Ley de Dios, será llamado «reparador de portillos», porque ha quedado un agujero en la Ley, al cambiarse el cuarto mandamiento, y lo llama también «restaurador de calzada», o sea del camino que Dios estableció.

 

7. El sábado fue dado para todos los pueblos.

"Bienaventurado el hombre que hace esto, el hijo del hombre que lo abraza: que guarda el sábado para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer lo malo. …el extranjero que sigue a Jehová …yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros. …Les daré un nombre permanente, que nunca será olvidado. …yo los llevaré a mi santo monte y los recrearé en mi casa de oración; …porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos" Isaías 56:2-7.

Como hemos visto, cuando el hombre fue creado no había judíos y fue dado el sábado, es la voluntad de Dios que todos los pueblos de la tierra guarden el sábado y lo respeten.

Es uno de los diez mandamientos, está detallado en toda la Biblia y fue respetado a lo largo de la historia por el pueblo de Dios. No fue dado para los judíos solamente, sino que el sábado fue hecho para el hombre, todos los hombres (Marcos 2:27).


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Los 10 mandamientos fue lo único escrito por el dedo de Dios, nos muestra su importancia.

¿Por qué el sábado es la señal o sello de Dios? Porque tiene tres elementos que identifican un sello: Nombre, Cargo y Dominio. Esos tres elementos los encontramos en el cuarto mandamiento, del sábado.

"Si retraes del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamas «delicia», «santo», «glorioso de Jehová», y lo veneras, no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras" Isaías 58:13-14.